Los intereses de demora son aquéllos que se aplican cuando no se ha realizado el pago acordado en el plazo pactado. Al contrario que en el caso de los intereses remuneratorios, cuya finalidad es evitar la pérdida del valor del dinero prestado; nos encontramos que la finalidad de los intereses remuneratorios es indemnizar al acreedor por el incumplimiento, o el cumplimiento tardío, del deudor.

Esta finalidad de indemnización ha conllevado que sea común encontrar que las entidades prestamistas establezcan intereses de demora de entre un 18% y un 25%, un interés desmesurado que hace incrementar notablemente las cantidades que se deben devolver.

En relación a los contratos de préstamo hipotecario, y a efectos de evitar grandes deudas sobre los inmuebles destinados a vivienda habitual, vistos los intereses de demora que se estaban aplicando en los contratos de préstamo hipotecario, se limitó en el año 2013 la cantidad a la que los mismos podían ascender. Así se dispuso en el artículo 114 de la Ley Hipotecaria que << Los intereses de demora de préstamos o créditos para la adquisición de vivienda habitual, garantizados con hipotecas constituidas sobre la misma vivienda, no podrán ser superiores a tres veces el interés legal del dinero y sólo podrán devengarse sobre el principal pendiente de pago>>.

Que esta limitación se impusiera en el 2013 no implica la obligación de tener que hacer frente a los intereses de demora que sean más elevados, es más, la doctrina del TJUE ha dictaminado que esta limitación no puede constituir un parámetro a la hora de determinar la abusividad de la cláusula de intereses de demora. Según la jurisprudencia marcada por el Tribunal Supremo, consideraremos abusiva la cláusula del interés de demora cuando, existiendo una cláusula no negociada en un contrato de préstamo firmado con un consumidor el tipo de interés de demora aplicable suponga un incremento de más de dos puntos porcentuales respecto al interés moratorio, el fundamento que reflejan las sentencias para optar por este criterio se basa en que << es abusiva por imponer al consumidor en mora en el pago una indemnización de una cuantía desproporcionadamente alta >>.

En caso de que se declare nulo por abusivo el porcentaje establecido en la cláusula de los intereses de demora, debemos conocer qué tipo de interés vamos a aplicar. Si bien el TJUE se había pronunciado a este respecto en el año 2015 declarando que el juez nacional no puede tener la facultad de modificar el contenido de las cláusulas abusivas, ya que dicha modificación podría poner en peligro la consecución del objetivo a largo plazo previsto en el artículo 7 de la Directiva 93/13; puesto que esta facultad podría contribuir a eliminar el efecto disuasorio que ejerce sobre los profesionales ya que, declarada la nulidad, el contrato podría ser integrado por el juez. No obstante, esta postura no ha conllevado la inexistencia de intereses en caso de declarar abusiva la cláusula de intereses de demora, en agosto del 2018 el TJUE ha avalado la jurisprudencia nacional al entender que la misma no se opone a la Directiva 93/13 y, tal y como recoge, por ejemplo, la sentencia 671/2018 del Tribunal Supremo, << declarada la nulidad de la cláusula que establece el interés de demora, cuando el prestatario incurra en mora el capital pendiente de amortizar sigue devengando el interés remuneratorio fijado en el contrato.>>

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